MIERCOLES 05 DE NOVIEMBRE - VOLVER ATRAS
PAG.316
¿Hay palabra de Jehová?
Y dijo Jeremías: “No te entregarán, oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y te irá bien y vivirás”.. Jeremías 38: 20,
Esta palabras se las dijo Jeremías al rey Sedequias en un momento dramático, triste y desolador. El ejercito de Babilonia tenia sitiada la ciudad de Jerusalén. El rey Sedequias era un hombre vacilante, indeciso y voluble, lo opuesto al profeta Jeremías, que era firme y valiente para ponerse de parte de lo que Dios le había revelado.
Cuando el ejercito de Nabucodonosor levanto el sitio y se fue porque los egipcios venían en ayuda de Judá, Sedequias envió a Jucal y al sacerdote Sofonias a pedirle a Jeremías que orara por el pueblo. El profeta encarcelado les dijo que el ejercito del faraón se había regresado a su tierra, que los caldeos volverían y que tomarían la ciudad y la incendiarían. Mas tarde, el rey lo fue a ver secretamente y le preguntó: “¿Hay palabra de Jehová?” y Jeremías le contestó: “Hay. En manos del rey de Babilonia serás entregado”.
Los príncipes se airaron contra Jeremías porque proclamó ante el pueblo la palabra que Dios le había dado: “El que se quede en esta ciudad morirá...; pero el que se pase a los caldeos, vivirá”. Los príncipes lo acusaron de traición y fue echado en una cisterna: “Y en la cisterna no había agua, sino cieno, y se hundió Jeremías en el cieno”, pero Ebed-Melec consiguió el permiso del rey y sacó al profeta Jeremías de la cisterna y lo salvó.
El rey volvió a llamar al profeta en secreto y le dijo: “Te haré una pregunta; no me encubras ninguna cosa” (38:14). La pregunta no está registrada, pero se infiere que le preguntó que debía hacer, porque Jeremías le dijo: “Si te entregas en seguida a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego, y vivirás tú y tu casa” (38: 17).
Pero el rey, indeciso, le dijo: “Tengo temor de los judíos que se han pasado a los caldeos, no sea que me entreguen en sus manos y me escarnezcan” (38: 19). En ese momento pronuncio Jeremías las palabras de nuestro texto de hoy: “No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y te irá bien y vivirás”.
¡Que tragedia que Sedequias nunca se decidiera a obedecer las indicaciones de Dios! Una de las escenas mas tristes de la Biblia es cuando lo entregaron en manos de Nabucodonosor, quien hizo matar a sus hijos en su presencia inmediatamente antes de hacer que le sacasen los ojos al infortunado rey judío.
JEREMIAS 38 1 – 40: 16; 1 CORINTIOS 15: 1 – 16: 24 |