Departamento de Comunicaciones: Pensando en Forma Estratégica
Introducción: En un mundo de cambios acelerados, la visión de comunicación adventista demanda inclusión de formas contemporáneas y efectivas de llegar a sus diversos públicos, y esto incluye el respeto por y adaptación a un contexto diverso, cultura y sistema de divulgación. Incluye reconocer el aquí y ahora, es decir, donde se encuentra la gente, la generación actual. En un sentido, lo dicho es un requisito, una agenda común para hoy para todos los miembros de iglesia, incluyendo pastores, dirigentes y comunicadores profesionales. "Jamás permita que la realidad se interponga en el camino de la imaginación", dice una frase premiada. "Jamás un seguidor", dice un anuncio de Audi.
No importa si la iglesia tiene o no acceso a la tecnología; lo que importa es si el mensaje es claro y efectúa cambios para el bien, considerando respetuosamente la audiencia, y todo ello, transmitido de manera atractiva, sin embargo, no comprometida, a fin de ver vidas transformadas. Elena G de White nos dice que conociendo la gente uno a uno es efectivo al llevarlos a la presencia de Jesús y su mensaje. Nada, en verdad, remplaza el toque humano, el calor de un abrazo.
No hay necesidad de disculparse y decir que como comunicadores adventistas casi se nos requiere desarrollar nuevas formas de expresar el mensaje de esperanza que retaría al televidente contemporáneo, al lector, al acechador, o al usuario que luego pueda considerar los valores religiosos de forma no amenazante. Hay una necesidad de sacar la verdad y la esperanza religiosas de la oscuridad y formas religiosas de estancamiento. El lenguage debe ser entendible y las imágines deben impresionar. En esto, una vez más, la tecnología puede servirle a la iglesia, pues, su utilización es electiva y determinada por elección.
Indicadores del Pensamiento Visionario:
1. La comunicación adventista requiere un nivel de profesionalismo más elevado. Sentados en las bancas, hay comunicadores a quienes, con frecuencia no se les invita a ayudar para lograr que la misión de la iglesia sea efectivamente cumplida.
2. Comunicando al mundo. Preguntémonos: ¿Con quién nos estamos comunicando? ¿Dónde invertimos la mayor parte de nuestros recursos? ¿En la comunicación interna, tal vez? Pero, ¿cuánto del total? Todo lo que hacemos en la iglesia debe realmente llevarnos más allá de nuestra propia comunidad adventista. Necesitamos ser atractivos, coherentes y proactivos en la sociedad a la cual servimos. Debemos hablar el lenguage del pueblo y hacerlo en amor, gracia y esperanza.
3. Ya sea aquí o en cualquier otro sitio, pensemos globalmente, actuemos localmente. Escuchamos lo dicho. En esta iglesia dependemos los unos de los otros. Esa es la fortaleza de nuestra unidad por medio de nuestro sistema de creencias, nuestros lazos de familia adventista como miembros, y por medio de nuestra bien lubricada estructura. Pero una aproximación de comunicación en una región particular del planeta debe enfrentar nuestra resistencia si es desarrollada en otra región del mundo. ¡Ésta debe reflejar las necesidades de la región, su cultura y diversidad, y su visión! El trabajo en red permitirá que la estrategia realice los objetivos que se desarrollarán y los mantendrá unidos.
4. Nuestra visión incluye el mejorar la imagen de la iglesia doquiera haya presencia. ¿Por qué nos confunden con otros grupos religiosos? ¿Por qué debe haber siempre algo malo que ocurre en nuestra iglesia que llega a reportarse por los medios noticiosos? De eso siempre habrá algo. ¡Hay mucho de bien que puede ser informado y debe informarse! Nuestro deber incluye el ubicarnos a nosotros mismos de forma diferente en la sociedad donde hemos sido colocados. Esto debe, talvez, empezar con la iglesia local y sus miembros, reconociendo de que somos miembros de la comunidad en la cual vivimos. ¡Deben romperse los prejuicios, deben desarrollarse actitudes nuevas y compasivas!
5. Qué comunicar. Es importante saber cual es la página comunicadora de la iglesia, para todos nosotros en lo colectivo e individualmente. La intencionalidad y la precisión hacen ganar o perder a los políticos. Mientras los dirigentes de la iglesia expresan el QUÉ, permitid que los comunicadores profesionales nos digan CÓMO hacerlo.
6. La comunicación adventista nos requiere trabajar juntos. Al trabajar juntos, podemos llegar a ser más efectivos en nuestro ministerio. Del lado funcional de las cosas, talvez deberíamos aprender a cómo movernos de una mente controladora a una aproximación capacitadora. Así que, exploremos formas sobre cómo podríamos gozar viviendo la vida fuera del ropero! La actividad integrada de la msión es algo en que los adventistas del séptimo día pueden ser un modelo para la iglesia mundial.
7. Uso efectivo y responsable de la nueva tecnología: Con frecuencia se nos hace creer que es más importante tener lo último de la tecnología. Sin embargo, ha llegado el tiempo de explorar maneras de formar la audiencia, y el contenido dirige el método, al hacer la naturaleza del medio mejor entendido y usado mucho más selectivamente que lo que lo hemos hecho hasta ahora.
[RD, World Advisory 2001, adaptado en enero 2005] |